UN CÁNTICO ESPECIAL

Investigando sobre el camino que voy a recorrer la próxima semana, me encontré con el Cántico de las Criaturas (o también conocido como el canto del Sol) escrito por Francisco de Asís. Lo escribió a finales de 1.224 y se dice que estaba enfermo, casi ciego y decepcionado por el rumbo que había tomado su Orden. Es también de importancia literaria, ya que es considerado uno de los primeros escritos en lengua italiana (la verdad era una mezcla de latín, italiano y toscano), y sorprende que su contenido, a pesar de ser religioso, no se enfoca en divinades específicas, si no que resalta la creación , alaba a los cuatro elementos, a todas las criaturas y al final cumple el ciclo recordando a la muerte, como un encuentro importante e inevitable.

Recuerdo una escena de la película El Cartero de Neruda (Il Postino). En esta escena, Neruda le hace el reclamo al cartero por haber utilizado una de sus poesías para cortejar a una mujer, pues este cortejo generó discusiones entre diferentes personas, incluyendo el cura del pueblo. El cartero, haciendo uso del muy conveniente sentido común italiano, le responde que la poesía no es del escritor si no de quien la necesita. Pues bien, utilizando este mismo sentido común, he decidido utilizar este cántico como mi meditación diaria durante los días de camino. Como no estamos en 1.224, le hice unos cambios de palabras que se ajustan más a mi presente. Sin embargo, si llegan a compararla con la versión original, pues casi que los cambios pasan desapercibidos.

En conexión con Todo lo que Es, en unicidad con todo lo creado y sus múltiples dimensiones,te reconozco y honro en todas tus criaturas, especialmente en el Hermano Sol, por quien nos das el día y nos iluminas. Y es bello y radiante con gran esplendor, y representa todo lo que Es.

Te reconozco y honro en la Hermana Luna y las Estrellas,que en el cielo las formaste claras, preciosas y bellas.

Te reconozco y honro en el hermano viento, en el aire, la nube, el cielo sereno y todo tiempo,por todos ellos existe la vida en las criaturas.

Te reconozco y honro en la hermana Agua,la cual es muy humilde, preciosa y casta.

Te reconozco y honro en el hermano fuego, por el cual se ilumina la noche,y es bello, alegre, vigoroso y fuerte.

Te reconozco y honro en la hermana nuestra madre Tierra,la cual nos sostiene y gobierna y produce diversos frutos con coloridas flores y hierbas.

Te reconozco y honro en aquellos que perdonan en amor,y envío en ese mismo amor luz a quienes sufren enfermedad y tribulación.
Envío bendiciones a quienes logran encontrar la paz e intenciono que su transformación impulse el despertar de quienes la necesitan.

Te reconozco y honro en nuestra hermana muerte corporal,con quien tendremos en algún momento una cita.
Pido que cada una de mis acciones causen que esa cita sea una celebración por la misión cumplida.

Reconozco, honro y bendigo todo lo que Es, y así mismo, pido ser bendecida para servir de la manera correcta.
Así es y está hecho.

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
Abrir chat